Una Mirada a la Provincia del Tundama: Ruta de Historia, Sabores y Colores por Disfrutar

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Sandra Liliana Mejía Alfonso
Politóloga, Mg. Medio Ambiente y Desarrollo
Directora Ejecutiva Corporación BioRegión
www.biorregion.org
Artículo Publicado en:
Revista empresarios Efectivos. Edición 29/Año4/Febrero -Marzo216 ISSN 2344 -7885
https://ccduitama.org.co/comunicados/Empresarios%20Efectivos%20Edi29.pdf
La provincia en Boyacá es una forma de nombrarse, una intima relación de adaptación entre las comunidades
con el territorio, es una cultura. Dentro de las quince provincias que agrupan los 123 municipios del departamento de Boyacá, encontramos la provincia del Tundama.
Este lugar que evoca resistencia, lleva el nombre y es el territorio del gran Cacique Tundama, guerrero defensor
del pueblo muisca ante la colonización española. Está ubicada en las estribaciones de la Cordillera Oriental y en el centro del valle del Chicamocha. Reúne en un área aproximada de 2.232,34 km 2 a nueve municipios que
enriquecen su paisaje cultural e histórico: Belén, Busbanzá, Cerinza, Corrales, Duitama, Floresta, Paipa, Santa Rosa de Viterbo yTutazá.

Se percibe como una región apacible pero en su corazón posee un gran espíritu de emprendimiento. Como una de las dinamizadoras del corredor industrial de Boyacá, la provincia delTundama se favorece de la cuenca alta y media del río Chicamocha y en sus montañas tiene lugar el nacimiento del gran río Fonce. Bordeada por el imponente complejo paramuno Guantiva – La Rusia, ofrece senderos que invitan a caminar los páramos del Güina, El Consuelo, Pan de Azúcar y La Rusia reconocidos por sus grandes lagunas, su belleza paisajística y las particularidades en el nivel de especiación de sus frailejones que enriquecen la biodiversidad del país.

Ecosistemas de subparamo, bosque de niebla y bosque alto andino se pueden apreciar en el Parque Natural Municipal de Ranchería y en el Sendero Ecológico de la Zarza que ofrece al caminante mágicas cascadas, una exuberante vegetación andina expresada en orquídeas, uvas, guiches y helechos en cercanía a espacios rocosos y húmedos que son el alimento de muchos animales pobladores de estas alturas como abejas, tinajos, guaches, ratón de monte, venado, loche, ciotes, pavas y aguiluchos.
La provincia del Tundama tuvo un importante protagonismo en la Ruta Libertadora, así nos lo recuerda el hermoso monumento del escultor Rodrigo Arenas Betancur, ubicado en el Pantano de Vargas lugar donde se gestó la Batalla de los Catorce Lanceros, definitiva para nuestra independencia, librada el 25 de julio de 1819 y donde el General Simón Bolívar invocara los favores de la Virgen Morena, aquella a quien había visitado en Tutazá.
Los boyacenses tenemos muy viva en nuestra memoria, el paso del Libertador por estos pueblos. Sí usted pasa por Belén, no puede dejar de visitar el busto de Pedro Pascasio Martínez, aquel niño considerado héroe nacional por su alto sentido de la honestidad al no dejarse sobornar y por el contrario, tomar como prisionero al coronel Barreiro, jefe de las tropas españolas, en la Batalla de Boyacá, el 7 de agosto de 1819. Pascasio se sumó a las filas de la Campaña Libertadora como cuidador de caballos cuando Bolívar pasó por su pueblo un mes antes de este episodio.
Otros acontecimientos de gran importancia para este momento histórico son la instauración del Servicio Militar Obligatorio, orden dada por el mismo General en Duitama; así como el especial regalo que hiciera Casilda Zafra al Libertador, en la bella y culta Villa Republicana de Santa Rosa de Viterbo: su caballo blanco“palomo”quien lo acompaño a lo largo de su gesta libertadora. Ahora, sí quiere deslizarse por los corredores de la historia y sentir más de cerca los pasos del Libertador, visite las casonas donde pernocto. La primera de ellas corresponde a la casa del Marquesado de Surba y Bonza, este fue el lugar escogido por Bolívar en vísperas de la Batalla del Pantano de Vargas, ubicada en la vereda de la Trinidad en Dutiama, y se encuentra bajo custodia del Batallón Grupo Mecanizado José Miguel Silva Plazas. En segundo lugar, La Hacienda del Salitre, ubicada en Paipa donde descansó el ejercito patriota. Estas dos construcciones son un reflejo de la casona colonial que conservan el modelo español adaptado a las condiciones andinas y empleando materiales y técnicas de la región como la arcilla pisada, maderas finas, cañas, guadua y piedra arenisca.
Recorrer la provincia del Tundama es descubrir el encanto de municipios que están a distancias muy cortas. Al llegar a cada pueblo siempre se encontrará con una hermosa plaza, herencia colonial que ahora se combina con construcciones modernas pero donde siguen ubicadas las edificaciones de las principales autoridades administrativas y eclesiásticas, por tal razón, su atractivo central será la iglesia, muchas de ellas templos doctrineros como en caso de Busbanzá, construido en el siglo XVII, su planta es de una sola nave cubierta por un techo a dos aguas, con dos capillas axiales en la cual se brinda protagonismo a la imagen de Santa Lucía, su patrona, y el baptisterio; en Duitama, encontramos la Capilla de la vereda la Trinidad construcción de 1575; en Floresta se encuentra una iglesia doctrinera en el corregimiento de Tobasía; Paipa fue un centro de adoctrinamiento ubicado donde hoy es su plaza principal. Pero existe, también, un lugar donde se reúne el encanto de los pueblos de Boyacá: el Pueblito Boyacense, compuesto por cuadras replica de cada uno de los más bonitos pueblos del departamento como Villa de Leyva, Tibasosa, Tenza, Monguí, Raquira, Sachica y el Cocuy. También puede visitar uno de los pueblos más pequeños de Colombia: Busbanzá.
El fervor religioso de esta provincia se expresa en las procesiones por las calles y festividades a la Virgen del Carmen patrona de los transportadores en Duitama, las romerías a la Virgen Morenita como suelen llamar a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario o de la Libertad en Tutasá, los viacrucis de la Semana Mayor, la veneración a San Isidro Labrador con fiestas campesinas donde se agradece y exponen sus cosechas. En Tundama los paisajes culturales de sus valles interandinos son un remanso de paz para el espíritu: campiñas lecheras enmarcadas en las faldas de la cordillera, huertos frutales y agrícolas, donde se contrasta el azul del cielo y el verde de sus campos, así como las hermosas rutas del agua que dejan sus ríos, permiten disfrutar de una geografía cultural campesina muy propia del corazón del territorio boyacense.
En este recorrido no pueden faltar las artesanías que le imprimen diversidad de colores a nuestra ruta por esta provincia. En Belén y Tutasá son de especial importancia las arcillas rojisas empleadas en la elaboración de cerámica fría como vasijas, múcuras, ánforas, poporas las cuales siguen el diseño del animal encorvado, torneadas por las manos de laboriosas mujeres que conservan las técnicas ancestrales de la gran cultura Muisca. En Cerinza y Duitama la cestería ocupa un lugar importante dentro de la oferta artesanal, con materiales como el esparto y la gaita, respectivamente, permiten el tejido de canastillas con diseños muy coloridos que alegran el hogar de quien se lleva este elegante accesorio. Los tejidos, particularmente para la elaboración del pañolón, permitieron desarrollar y adaptar diversas técnicas como las dos agujas, el macramé y croché con un derroche de creatividad, ahora empleadas en diferentes prendas con diseños innovadores. En Floresta se teje el tradicional alpargate o cotiza en máquinas rudimentarias donde se combina con materiales como las llantas de carro y la espuma para la aplicación de sus suelas.
La fabricación de vinos como “La Floresta, Tobasía” o los que artesanalmente se producen en la vereda de Quebrada de Becerras en Duitama se conjugan con sabores de quesos finamente elaborados, amasijos y colaciones para disfrutar en paisajes apacibles como el de la cuenca alta del río Surba y bucólicos como en Floresta.
Las celebraciones culturales en la provincia atraen a diversos espectadores, entre ellas encontramos el reconocido Festival de Bandas y el Festival Nacional de la Ruana y el Pañolón, la Almojabana y el Amasijo que tienen lugar en Paipa. La Semana Internacional de la Cultura Bolivariana en Duitama: una de las manifestaciones culturales más importantes de la región, en donde se conmemora en una semana los acontecimientos históricos que marcaron la libertad de las naciones Bolivarianas y donde se desarrollan diversas actividades culturales con los artistas internacionales y nacionales invitados. El Festival de Danzas Folclóricas de Colombia, engalana con miles de colores propios de la diversidad cultural del país, las calles de Belén, cada año por el mes de octubre. Las tradicionales rutas navideñas son la ocasión para que los pueblos se vistan de luces, la alegría recorra las calles con los llamados “diablos”y la creatividad de sus habitantes elabore ingeniosos pesebres, aquí Corrales y Floresta se llevan los primeros lugares en su despliegue de luz y color. No podríamos olvidar, las fiestas campesinas que se realizan en diferentes veredas donde las expresiones culturales de grupos musicales acompañados de guitarra, tiple y requinto, alegran la fiesta al estilo de la carranga, rumba criolla, guabinas y torbellinos.
Finalmente, sí su interés, además de descansar, es sentirse saludable, la provincia del Tundama ofrece circuitos medicinales de aguas termales y masajes relajantes con una diversidad de servicios que proporcionan bienestar y tranquilidad.
La provincia del Tundama es un lugar para descubrir nuestras raíces y encantarse con el color de la vida.
Palabras Clave: Sandra Mejía, Provincia, Tundama, Biorregion, Belén, Busbanzá, Cerinza, Corrales, Duitama, Floresta, Paipa, Santa Rosa de Viterbo y Tutazá.
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